- Get link
- X
- Other Apps
- Get link
- X
- Other Apps
Meterle hormonas a un menor de edad para "cambiar sexo" o "afirmar género" es no solo una locura sino también un acto de maldad. Se ha probado científicamente que administrarle hormonas a un menor con la intención de cambiarle su sexo le hace más daño que bien. Es por eso que países como Inglaterra, Finlandia y Noruega responsablemente han reversado sus políticas de afirmación de género y prohibido la administración de hormonas a menores de edad con disforia de género. Aquí en Puerto Rico se ha intentado hacer pasar un proyecto de ley a fin de prohibir la administración de hormonas a menores pero la gobernadora y su secretario de salud insisten en continuarle tratamiento aquellos que ya hayan comenzado.
La Corte Suprema de Estados Unidos acaba de determinar que un estado sí puede prohibir la administración de hormonas a menores cuando la intención es tratar disforia de género o cambiar su sexo. La decisión de 6-3 deja claro que la constitución no protege los caprichos sino los derechos y no existe un derecho a cambiar de sexo.
Yo he venido siguiendo este caso desde el año pasado y escuché los argumentos orales y quiero reseñar algo bien notable. Este caso fue algo histórico en la Corte Suprema porque fue la primera vez que una abogada vestida de hombre (un "hombre" trans) litigó frente a la Corte Suprema defendiendo los alegados derechos de los menores transgéneros. Yo escuché la deposición de Chase Strangio y recuerdo la confusión de los jueces cuando escuchaban a una mujer con bigote y barba hablando frente a ellos. Y es que Chase es una persona trans y ella abogaba que negarle hormonas a menores de edad violaba su derecho constitucional a ser tratados de igual manera. Una de las preguntas claves la hizo el juez presidente cuando le preguntó si ser transgénero es una característica humana inmutable (algo que no cambia). El juez entonces le trajo a colación los casos de derechos civiles en donde una persona negra aboga discrimen porque es una característica que no puede cambiar. Igualmente una mujer que alega discrimen no puede cambiar porque se nace mujer u hombre. El juez en un momento aludió a las características genéticas y Chase intentó evadir la pregunta. Al final tuvo que admitir que ser transgénero no es algo inmutable o sea nadie nace transgénero y que hay casos de personas transgéneros que han detransicionado. Creo que eso fue clave en el caso, no se pudo probar que alguien nace trans de ser así ¿para que necesitan hormonas para "afirmar" su "género".
No es lo mismo una persona mayor de edad que conscientemente decide tomar hormonas y otras acciones para modificar sus genitales y apariencia corporal que un niño que no sabe todavía lo que es siquiera el sexo. Por lo tanto el estado tiene que intervenir en estos casos para proteger a los menores. Incluso en el caso se mencionó que los padres creyendo que estaban dándole un tratamiento a sus hijos estaban incurriendo en una cierta forma de maltrato. Así que esto puede abrir la puerta a otros casos.
En el caso de probó también que la administración de hormonas a menores NO es un tratamiento médico sino un experimento (aunque no se uso esa palabra). Los jueces de la corte suprema (los conservadores) citaron los casos de Europa para cuestionar la razonabilidad de las administración de hormonas a menores y vieron que no hace sentido.
La buena noticia de todo esto es que ya no hay trabas para establecer leyes que protegen a los menores de la administración de hormonas. Ya nuestra gobernadora no tiene excusa para tratar de seguir dándole largas al asunto de querer que se le siga metiendo hormonas a menores de edad. Si no oyen a la moral y a la razón pues ahora tienen la fuerza de la ley para convencerlos.
Referencias
https://www.supremecourt.gov/opinions/24pdf/23-477_2cp3.pdf
- Get link
- X
- Other Apps
Comments
Post a Comment