Hace muchos años atrás, mientras hacía mi bachillerato, trabajé de guardia de seguridad en una urbanización de esas de clase alta en San Juan. Allí había gente rica de todas clases. Había artistas, abogados, ingenieros, doctores y gente que uno no sabía en qué trabajaba pero eran ricos también.
Una de las cosas que aprendí en los años que trabajé allí es que había ricos que vivían bien y había ricos que vivían peor que gente pobre. Habían ricos que vivían de cheque a cheque. Hay gente que por querer aparentar y lucir gastan y presumen. Algunos de esos ricos eran así. Vestían de lujo, tenían carros de lujo y muebles de lujo.
Habían ricos que tenían que trabajar 16 y 20 horas al día los siete días a la semana pa mantener esos lujos.
Un día llegó un de una mueblería de esas de lujo en PR a entregar unos muebles. Lo dejé pasar.
Cuando salió se detuvo a decirme — "¿Tu sabes de dónde son los muebles que entregué?"
Yo mire el camión y le dije — "Pues de esa dónde tu trabajas."
—Este camión es de allí pero la señora me pagó para ir a recoger los muebles a la mueblería Berrios.
Ese día aprendí algo importante. Hay mucha gente viviendo de apariencias. En aquella urbanización iban muchos cobradores y emplazadores a entregar demandas de cobro y otras cosas que yo creía solo le pasaban a la gente pobre. Allí había gente que compraba en Marshalls y Me Salvé y cambiaban la ropa de bolsa pa que se viera que compraron en alguna de esas tiendas de diseñadores de San Juan.
También estaban los ricos de cheque a cheque. Eran esos que todo lo que recibían ya lo debían y literalmente andaban pela'os en BMW con las gomas tan pelás como su bolsillo. Una de las cosas que yo aprendí a mirar eran las gomas de carros, gomas pelás en carro lujoso era señal de un rico de cheque a cheque.
Por ahí hay mucho artistas y figura pública viviendo de apariencias y son unos pelaos. Si usted puede comprar, comer y beber sin preocuparse usted es más rico que ellos.
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